Gdansk, cuyo nombre polaco Gdańsk puede parecer difícil de pronunciar, es una ciudad cosmopolita con una población mayoritariamente joven. Esta ciudad polaca sorprende al visitante con modernos puntos de encuentro, eventos culturales y una gran oferta de ocio.
La zona más característica de Gdansk es sin duda el Główne Miasto, uno de los barrios históricos más relevantes que llega hasta el pintoresco canal Motlawa y la isla Spichlerze. Aquí se concentran los principales atractivos turísticos de la ciudad, como la Ulica Dluga (Calle Larga) y el Dlugi Targ (Mercado Largo).
Paseando por ul. Dluga puedes admirar los majestuosos edificios históricos de Gdansk, en auténticos estilos gótico y renacentista. Al llegar a Dlugi Targ, no dejes de visitar la Corte de Artus (Dwór Artusa), actualmente parte del museo de historia local. El Museo Nacional de Arte Antiguo (Muzeum Narodowe), donde se conserva el célebre Tríptico de Gdansk, se sitúa en el sur de la ciudad.
La Ruta Real (Trakt Królewski) está llena de historia, antigua sede de las ceremonias reales al regreso de los reyes polacos. Imprescindible también la Puerta Wyzynna (Puerta Alta), auténtica entrada histórica a Gdansk, con la inscripción “La justicia y la misericordia son pilares de todos los reinos”.
Igual de llamativas son la Puerta Verde (Zielona Brama) y la Puerta Dorada (Zlota Brama). Esta última, de estilo arco triunfal, está adornada con esculturas que representan paz, libertad, bienestar y éxito, junto a la inscripción: “La concordia hace crecer a los estados pequeños, la discordia derrumba a los grandes”. Gdansk ofrece al viajero muchas más atracciones que descubrir.
En 2012 Gdansk fue sede de varios partidos del Campeonato Europeo de fútbol, incluida la selección italiana.

