Se celebra el 30 y 31 de enero a lo largo de las calles del centro histórico de Aosta, junto y dentro de la muralla romana. En exhibición hay un poco de todo: esculturas y trabajos de talla en madera; objetos y utensilios en piedra ollar, cuero y hierro forjado; sabot, los tradicionales zuecos de madera; los drap, las típicas telas de lana trabajadas en antiguos telares de madera; encajes; productos de mimbre; utensilios de madera para el trabajo de campesinos, vinateros y otras categorías vinculadas a la vida rural. La Feria de San Orosio tiene orígenes muy antiguos; ya en la Edad Media se realizaba en el Borgo de Aosta, en el área que rodea la Colegiata, que lleva el nombre de San Orosio. La leyenda cuenta que precisamente aquí, el santo, que vivió antes del siglo IX, solía distribuir a los pobres ropa y zuecos. Pero hoy la Feria de San Orosio en Aosta también es música, folclore, degustaciones de vinos y productos típicos, cantos y bailes tradicionales, que se prolongan en la larga Veillà, la noche entre el 30 y 31 de enero, por las calles iluminadas y llenas de gente.
Feria de San Orosio en Aosta
La Feria de San Orosio en Aosta es uno de los eventos más importantes del año en el Valle de Aosta. Una cita tradicional y muy antigua, que con el tiempo ha consolidado su carácter como escaparate de la artesanía típica de montaña, convirtiéndose en un momento muy esperado también por turistas y curiosos.

