El Carnaval de Corato tiene sus orígenes a finales del siglo XIX y principios del XX. Sin embargo, las manifestaciones improvisadas y espontáneas a menudo desembocaban en actos de vandalismo. El deseo de convertir el evento en una celebración segura, alegre y con participación llevó con los años a la regulación de la manifestación.
Carnaval de Corato: años 70
Desde 1978, gracias a la férrea voluntad de la pro loco y la administración municipal, se instituyó el “Carnaval Coratino“. Con los años, el carnaval se ha convertido en un evento esperado, festivo y participativo no solo por la comunidad de Ruvo sino por todos los habitantes del norte barés.
Los desfiles de grupos enmascarados que desfilan a pie, durante décadas, llenan en carnaval las principales calles de Corato, transformando la ciudad pugliesa en un río de colores y sonidos. El Carnaval de Corato también se enriquece con algunas máscaras simbólicas.
Máscaras típicas del Carnaval Coratino
De la memoria del antiguo carnaval de Corato solo permanecen las máscaras de la tradición carnavalesca de Ruvo: “U Panzone”, “La Vecchiaredd” y “U Sceriff”.
“U Panzone” (el Panzone), data de finales del siglo XIX y es la alegoría de la riqueza ostentada por la poderosa y prepotente burguesía agrícola.
“La Vecchiaredd” (la Viejecilla), posiblemente importada de la tradición napolitana, representa la fuerza de la generación vieja que carga sobre sus hombros a la nueva, débil y desvalida que aún está creciendo.
“U Sceriff” (el Sheriff), nació en los años 50/60 bajo el signo del bienestar económico de aquellos años y la exuberancia de los héroes del western.

El carnaval coratino se enriquece cada año con nuevos temas representados por los diversos grupos participantes. Los figurantes son miles, animados también por la gran cantidad de gente que sigue el evento a lo largo del recorrido. Normalmente, los días clave del Carnaval de Corato son tres: el domingo antes de los últimos días del carnaval; el domingo de carnaval, y el Martes de Carnaval.
El desfile siempre se desarrolla de forma casi idéntica. Los grupos participantes, ya sean representaciones de escuelas, parroquias o particulares, desfilan mostrando disfraces y coreografías del tema del año, al ritmo de la música emitida por un pequeño vehículo motorizado que los precede.
Tras completar todo el recorrido, todos los grupos convergen en la plaza adyacente al Ayuntamiento, donde se han colocado gradas metálicas para permitir una mejor visualización del espectáculo carnavalesco.
La particularidad de este carnaval no solo radica en la implicación del público sino también en la participación de toda la comunidad de Corato. Es un evento muy sentido en la ciudad que requiere varios meses de preparación, durante los cuales se convocan también artesanos y maestros.

