Algunas personas rechazan las aerolíneas de bajo coste y piensan que acaban siendo más caras que las tradicionales por sus “gastos ocultos”. Pero como viajeros con presupuesto ajustado, tenemos una visión diferente. En realidad, solo pagas tu vuelo y las tasas son muy claras.
- 1. No todas las aerolíneas low cost son iguales
- 2. Averigua en qué aeropuerto aterrizarás
- 3. Si necesitas extra, págalo online
- 4. Da un email que revises a menudo
- 5. Deja que la aerolínea te asigne el asiento
- 6. Atención al seguro de viaje “por defecto”
- 7. Busca y usa códigos promocionales
- 8. Revisa dos y tres veces tus datos
- 9. Piensa cómo vas a pagar
- 10. Haz el check-in online
- 11. Imprime tu tarjeta de embarque
- 12. Prepara una maleta de mano y pésala antes
- 13. Cumple la regla de líquidos 3-1-1 y objetos prohibidos
- 14. Lleva tus propios snacks
- 15. Vístete con parte del equipaje
- 16. Sal con antelación
El problema es que la mayoría hace clic sin leer la letra pequeña. Por ejemplo, Spirit Airlines es una de las aerolíneas low cost más transparentes con sus tarifas, y aun así obtiene la mayor parte de sus ingresos de las tasas. En 2015, el 43% de los ingresos de Spirit venían de cargos adicionales (equipaje, reserva en línea, asignación de asientos, etc.), y el 18% solo del equipaje facturado.
Si respetas las reglas —o sabes cómo aprovecharlas— podrás evitar formar parte de ese 43%. Descubre cómo conseguir grandes ofertas al volar con aerolíneas low cost y no pagar ni un centavo extra en tasas. Aquí tienes 16 consejos para volar barato, gastar $0 en comisiones y ahorrar más.
1. No todas las aerolíneas low cost son iguales
No pienses que todas las aerolíneas de bajo coste funcionan igual. Las políticas, tarifas y franquicias de equipaje varían según la compañía. Por ejemplo, Spirit Airlines cobra una “tasa por uso de pasajero” de $9 a 17 USD si reservas online, pero puedes evitarla comprando el boleto en el aeropuerto. Por su parte, Ryanair, referente en Europa, cobra $0 por la reserva online y $20 si lo haces en el aeropuerto. Otras, como AirAsia, pueden variar sus tarifas según el destino.
Antes de reservar, revisa las condiciones del equipaje y las comisiones habituales. Haz una búsqueda en Google para ver en qué gastos caen más los viajeros. Y por supuesto, revisa la letra pequeña y el email de confirmación.
2. Averigua en qué aeropuerto aterrizarás
Las low cost suelen volar a aeropuertos secundarios o lejanos para abaratar costes. Antes de reservar, consulta dónde llegarás y cómo desplazarte al centro o a tu destino final. Si el traslado es caro o complicado, ese “chollo” puede salir realmente caro—salvo que no te importe pagar de más, pero si lo leíste, seguro que buscas ahorrar.
Nota: por la ubicación y los retrasos habituales de las low cost, no reserves conexiones demasiado ajustadas. Deja al menos 2 horas entre vuelos.
3. Si necesitas extra, págalo online
¿Vas a facturar mochila, quieres comida, llevas instrumentos? Añade cualquier extra durante la compra online: suele salir mucho más barato que en el aeropuerto.
4. Da un email que revises a menudo
Las low cost envían emails para recordarte tasas y darte consejos útiles para evitar cargos de más. Usa un correo que consultes regularmente.
5. Deja que la aerolínea te asigne el asiento
No elijas asientos si quieres ahorrar. Aunque seas alto y prefieras pasillo, haz como yo: sube el último y así podrás coger los huecos que queden o incluso una fila vacía.
6. Atención al seguro de viaje “por defecto”
Algunas, como AirAsia, incluyen el seguro de viaje seleccionado por defecto y si no lo quitas lo pagas sin querer. Mejor elige un seguro de viaje completo propio que sí cubra bien, en lugar del seguro de la aerolínea.
7. Busca y usa códigos promocionales
¿A quién no le gustaría pagar $25 o menos por un vuelo? Suscríbete a las redes sociales o newsletter de tus compañías low cost favoritas: suelen lanzar códigos y ofertas. Actualmente, AirAsia ofrece vuelos a $0 en Asia.
8. Revisa dos y tres veces tus datos
Asegúrate de poner bien tu nombre, datos y fechas de vuelo antes de reservar. Un solo error puede implicar una costosa tasa de cambio y un cargo extra por llamar a atención al cliente. Revisa varias veces, especialmente si reservas desde el móvil—el autocorrector puede jugarte una mala pasada.
En la medida de lo posible, reserva y gestiona todo online: algunas low cost como Spirit cobran $10–25 USD solo por atender la reserva por teléfono.
9. Piensa cómo vas a pagar
Las aerolíneas low cost suelen cobrar comisión por pagar con tarjeta de crédito (por ejemplo, Ryanair aplica una tasa del 2%). Si puedes, usa tarjeta de débito o paga en efectivo.
10. Haz el check-in online
Muchas low cost cobran por hacer el check-in en el aeropuerto. Hazlo online para evitar gastos.
Fíjate en los plazos para facturar según tu reserva: por ejemplo, Ryanair permite facturar online de 4 días a 2 horas antes del vuelo si no tienes asiento reservado, y hasta 30 días antes si sí lo tienes.
11. Imprime tu tarjeta de embarque
Evita sustos y ahorra imprimiendo tu boarding pass desde casa. Mejor gastar unos céntimos en una copistería que $10–50 en el aeropuerto. Aunque algunas aerolíneas ya no lo piden, yo siempre llevo una copia por si acaso.
12. Prepara una maleta de mano y pésala antes
Cada low cost tiene normas para el peso y tamaño del equipaje. Consulta la web de la aerolínea para ver los límites, haz el equipaje ligero, lleva solo cabina y pesa la mochila en casa con una báscula digital.
Lleva también una mochila pequeña plegable en la maleta, por si facturas de más en el aeropuerto. Así puedes trasladar lo pesado (portátil, electrónica) y usarlo como “objeto personal”. Ojo, no todas allow un objeto adicional—verifícalo antes.
13. Cumple la regla de líquidos 3-1-1 y objetos prohibidos
Si no facturas, no lleves tijeras, navajas de afeitar, botellas de más de 90 ml u objetos punzantes, o te obligarán a facturar la mochila. Para más detalles, consulta las normas TSA usadas en muchos aeropuertos internacionales aquí.
14. Lleva tus propios snacks
Todos sabemos que la comida en los aeropuertos es carísima, y a bordo de una low cost todavía más. Lleva tu propia comida o compra fuera antes de entrar.
Solo tendrás que comprar agua después del control, salvo que viajes a países como Austria, donde puedes rellenar tu botella con agua del grifo.
15. Vístete con parte del equipaje
Parece raro, pero cuanto más lleves encima, menos pesa tu maleta. Ponte la ropa y calzado más pesado para embarcar, incluso en destinos cálidos. ¡Y aprovecha los bolsillos!
Todo sirve para evitar la tasa de sobrepeso y pasar el control de equipaje.
16. Sal con antelación
Como ya comentamos, las low cost operan normalmente desde aeropuertos alejados. Calcula el tiempo necesario—llega al menos con 2 horas de antelación. Esperar puede resultar aburrido, pero perder el vuelo y pagar otro lo es mucho más. ¡No subestimes el tiempo del trayecto al aeropuerto!

