La Pascua de 2020 será recordada por más del 95% de los establecimientos hoteleros cerrados en todo el territorio nacional, 5 millones de estancias perdidas y una pérdida de facturación relacionada únicamente con la venta de habitaciones de 300 millones de euros solo en los tres días entre el sábado y el lunes de Pascua.
Todos los años, en el periodo previo a la Pascua, intentamos delinear la evolución de la festividad sondeando el sentimiento sobre reservas y nacionalidades de la clientela. Hoy, lamentablemente, nuestros hoteles no se comparan con un dato medio elaborado a través de una encuesta, sino que se enfrentan a una realidad que ha superado con creces el límite de lo imaginable.
Pascua 2020, debido al coronavirus, será recordada por más del 95% de los establecimientos hoteleros cerrados en todo el territorio nacional, 5 millones de estancias perdidas y una pérdida de facturación relativa solo a la venta de habitaciones de 300 millones de euros solo en los tres días entre el sábado y el lunes del Ángel. Empresas, familias y trabajadores detenidos pero listos para volver a vivir a través del trabajo, la cotidianeidad y el ser parte activa del motor económico del país.
También el reciente análisis realizado por el Centro Studi Confindustria ha confirmado el impacto sin precedentes del covid-19 sobre el sistema productivo italiano y sobre el turismo. Por lo tanto, se vuelve necesario apoyar a nuestras empresas y una vez más subrayamos la necesidad de identificar medidas específicas que permitan estar listos para reiniciar tan pronto como esta crisis sanitaria, social y económica haya terminado.
«Hacemos por lo tanto un llamado a las instituciones», escribe Confindustria Alberghi en una nota, «para que, en el decreto de abril, se dé respuesta al problema de los alquileres, imprescindible para el sector que preocupa a más del 50% de las empresas grandes, medianas y pequeñas».
«Como se ha reiterado en múltiples ocasiones», concluye el comunicado de prensa, «es necesario un procedimiento que intervenga en los cánones de alquiler para los inmuebles de uso hotelero y permita sobrevivir a las muchas empresas que se ven obligadas a sostener un coste fijo en una actividad actualmente parada y que en los próximos meses, en cualquier caso, solo podrá contar con un mercado muy limitado y aún ralentizado. El reinicio, como imaginamos, será gradual y para salir del lockdown preparadas, las empresas ya están pensando en la organización de la oferta hotelera en cumplimiento de las nuevas necesidades de respeto al distanciamiento social. Reglas claras y ciertas serán fundamentales para devolver la confianza al mercado y tranquilidad a los operadores y huéspedes».
Pubblicato in Hospitalidad, Noticias de Viajes
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