A diferencia de otros valles del Tirol del Sur, Val Ridanna no es especialmente extensa, pero es un lugar de ensueño muy apreciado por los viajeros que la eligen año tras año como destino de vacaciones. Cualquier época es ideal para disfrutarla, ya sea en solitario, en pareja, con amigos o en familia. Val Ridanna, igual que el resto del Alto Adige, cuenta con una vocación turística que logra satisfacer a todos, incluso a los viajeros más exigentes. Descubramos juntos por qué este pequeño pero brillante rincón de Tirol del Sur es tan especial.
Val Ridanna: perfecta en cualquier estación
Para aprovechar al máximo tu estancia, nuestro primer consejo es reservar unas vacaciones en este hotel en Val Ridanna, concretamente en Racines. El Hotel Gassenhof te recibirá ofreciéndote lo mejor de la hospitalidad tirolesa, en un ambiente relajado y acogedor tras los días explorando la zona. La mejor noticia es que cualquier época del año es buen momento para visitar Val Ridanna y sus alrededores: primavera, verano, otoño o invierno, siempre hay algo que hacer.
Instalado en tu hotel wellness, estarás preparado para descubrir por qué Val Ridanna fascina tanto a quienes la visitan.
Como primera parada, te recomendamos visitar el espectacular Castel Wolfsthurn, uno de los símbolos de la zona. Está a las afueras de Mareta, una localidad de Racines, y probablemente data del siglo XII, aunque aún se debate su origen exacto. Se encuentra a unos 8 km de la hermosa Vipiteno y se considera uno de los castillos más bonitos de Alto Adige. Un dato curioso: el castillo cuenta con 365 ventanas, 52 puertas, 12 habitaciones y 4 portones, representando los días, semanas, meses y estaciones del año.
Tu hotel está a solo diez minutos en coche de Vipiteno, una localidad incluida entre “Los pueblos más bonitos de Italia”. Recorre las calles Via Città Nuova y Via Città Vecchia para descubrir la belleza de su centro histórico, donde destaca la icónica Torre delle Dodici. Y durante tus vacaciones en Val Ridanna, no faltan otras atracciones por explorar.
Las actividades varían según la estación: en primavera y verano, senderismo, ciclismo y bicicleta de montaña son protagonistas. En invierno, la zona de esquí Racines-Giovo ofrece magníficas pistas tanto para principiantes como esquiadores avanzados y rutas para amantes del trineo.
Después de cada jornada, el relax espera en el Hotel Gassenhof: sauna, baño turco, piscina cubierta climatizada y al aire libre, piscina infantil con tobogán, jacuzzi, camas de agua, camas de heno, centro estético y un completo programa de bienestar. Y para terminar, los sabores auténticos de la gastronomía tirolesa.

