Puede parecer algo obvio al hablar de una semana blanca, pero la nieve no siempre es natural: muchas veces se recurre a sistemas de nieve artificial para acondicionar las pistas. En Livigno, en cambio, la semana blanca es genuina. Gracias a su notable altitud, la nieve cae en abundancia, haciendo innecesario el uso de nieve artificial casi siempre.
Además, su excelente ubicación entre dos laderas, Mottolino y Carosello 3000, garantiza que las pistas de Livigno estén bañadas por el sol hasta el atardecer. Los amantes del esquí de fondo pueden disfrutar de un circuito de 40 km junto al río Spöl: además de hacer deporte, el entorno de valles y la llanura de Livigno ofrecen vistas espectaculares. También hay guías alpinos disponibles que, con raquetas, te ayudarán a descubrir en profundidad el territorio.

Livigno dispone de un sistema de remontes especialmente rápido que permite aprovechar al máximo cada jornada en pistas. La zona ofrece actividades para todos: así la semana blanca en Livigno es ideal incluso para quienes no esquían, ya que puedes dar paseos en trineo tirado por caballos, practicar senderismo invernal o patinar sobre hielo. Los más aventureros pueden probar la escalada en hielo o recorrer rutas en moto de nieve.
Los aficionados al snowboard y deportes extremos disfrutarán en el Snowpark Mottolino, equipado con superpipe, rails, kickers y áreas de jibbing. El Livigno Park Carosello 3000 es igual de atractivo y la seguridad está garantizada: el alquiler de casco es gratuito. Ten en cuenta que la nieve en Livigno, siempre suave y en polvo, permanece hasta abril, ampliando así el periodo para organizar una divertida y saludable semana blanca en Livigno.

