En cuanto a itinerarios relacionados con las cuentos de hadas, Alemania es un auténtico paraíso. Su Ruta de los Cuentos de Hadas une Bremen con Hanau y ofrece nada menos que 664 km de historias y sueños despiertos, gracias al genio insuperable de los Hermanos Grimm, que nacieron en Hanau y ambientaron sus maravillosos relatos en muchas encantadoras localidades distribuidas entre el norte y el centro de la Alemania.

1 Los Cuatro Músicos de Bremen
En Bremen, por ejemplo, corazón del noroeste alemán, cada año, de mayo a septiembre, se representan al aire libre Los Cuatro Músicos de Bremen, el cuento de los Hermanos Grimm, que tiene por protagonistas a un burro, un perro, un gato y un gallo, que huyen de casa para unirse a la banda musical de la ciudad y que, durante el camino, logran derrotar a una banda de peligrosos ladrones.
Bremen les ha dedicado una estatua de bronce en la plaza del Ayuntamiento, que da la bienvenida a la visita del precioso casco histórico. Vestigios de su pasado como ciudad hanseática son el Ayuntamiento y la estatua de Roland, en la antigua plaza del Mercado, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El Schnoor es, en cambio, el antiguo barrio medieval, formado por callejones intrigantes y las inconfundibles casitas entramadas. Tampoco hay que perderse el Mercadillo de Navidad, en la plaza del Mercado, iluminada románticamente, acompañado de conciertos de órgano, belenes vivientes y mucho más.

2 El Flautista encantado de Hameln
Al sureste de Bremen, en la región montañosa del Weser, se encuentra Hameln, ciudad escenario de El Flautista encantado, cuento ambientado entre sus espléndidas arquitecturas renacentistas, fruto de los ingresos de un intenso y antiguo comercio fluvial. La ciudad es acogedora y encantadora, y al Flautista, que la liberó de la terrible invasión de ratas, le dedica una casa del siglo XVII con placa honorífica, espacios dentro del Museo cívico, toda una temporada (de mayo a septiembre) de representaciones al aire libre e incluso un musical titulado Rats (ratas).

3 Cenicienta en Polle
Para encontrar a Cenicienta hay que ir un poco más al sur, a Polle, donde sobresalen las poderosas y sugestivas ruinas del Castillo renacentista, desde cuyo mirador se captura un panorama impresionante sobre el valle del Weser. Incluso una visita rápida permite descubrir las huellas de la bella Cenicienta y las numerosas representaciones que se suceden en la temporada alta hacen revivir el cuento en toda su fuerza expresiva. Tampoco hay que olvidar un recorrido por el centro de la ciudad, lleno de hermosas casas renacentistas (la más antigua data de 1575) y un paseo en barco por el río Weser.

