Navidad en Bruselas: un destino turístico ideal para todos, grandes y pequeños, que quieran envolverse en el calor y el esplendor navideño.
Bruselas en Navidad es más acogedora de lo habitual. Cautiva, no solo con sus tradiciones y sus innovaciones, sino también promoviendo las de otras ciudades europeas – como la capital estonia Tallin – reforzando cada vez más el apelativo de ‘capital de Europa’.
Al llegar a Bruselas en Navidad no se podrá evitar adentrarse en el amplio mercado navideño en Grand-Place, compuesto por 220 puestos con ideas de regalos originales que van desde encajes, bordados y tapices típicos de la capital belga.
Desde Grand-Place hasta Place Saint-Jean pasando por Place Sainte-Catherine, atravesando la Bourse (la Bolsa de valores belga) y el mercado de pescado: en todas partes hay luces, colores, sonidos y aromas, todo con un estilo plenamente navideño.
Seguramente se quedará fascinado con las inmensas instalaciones luminosas que envuelven las arquitecturas y monumentos de la ciudad. En el aire, se oirán las notas de los conciertos y se sentirá el aroma del vino caliente, excelente para combatir las temperaturas invernales.

Quienes no sean aficionados a las bebidas alcohólicas, en los numerosos puestos podrán degustar otras bebidas calientes acompañadas de exquisitas comidas locales.
Durante el período de Navidad en Bruselas, además, se podrán presenciar en todas partes representaciones teatrales, procesiones religiosas y folklóricas, y actuaciones de artistas callejeros.
Imprescindible, finalmente, la pista de patinaje – equipada para adultos y para niños – y la famosísima Gran noria, que durante las horas nocturnas ofrece un espectáculo impresionante gracias a sus 18.000 bombillas.
Un electrizante mezcla de luces, sonidos y aromas: así es la Navidad en Bruselas.

