Desde 1990, el museo se encuentra en la planta baja de Casa Carducci, donde tiene su sede actualmente. El recorrido expositivo se desarrolla en cinco salas, comenzando desde el período napoleónico hasta la Primera Guerra Mundial. El material expuesto constituye una selección bastante reducida del rico patrimonio museístico. Se presta especial atención a la historia de la ciudad de Bolonia durante el período del Risorgimento. En la exhibición se pueden ver uniformes, armas, banderas, pinturas (entre otras, obras de Muzzi y Ademollo), objetos “patrióticos” en general, así como impresiones, periódicos y carteles.
El museo fue inaugurado en 1893. Ubicado en una sala en la planta baja del Museo Cívico, ofrecía una disposición muy cuidada, también desde un punto de vista escenográfico, con paredes decoradas con los escudos de las ciudades de la región y bustos de los grandes protagonistas del Risorgimento italiano. En las vitrinas se exhibían documentos, objetos de valor y medallas: una gran cantidad de material cuya recopilación había comenzado diez años antes de la apertura del museo, con ocasión de la Exposición Nacional de Turín (1884), en el contexto de la cual se preparó un pabellón dedicado al Risorgimento italiano. A este núcleo se añadieron más materiales en 1888, año de las Celebraciones por el VIII Centenario del Estudio y la Exposición Emiliana en Bolonia. En este contexto, en San Michele in Bosco se preparó el “Templo del Risorgimento”.
El éxito obtenido por la exposición fue tal que el Concejo Municipal aprobó la creación del Museo del Risorgimento. El museo, cerrado al público durante la Segunda Guerra Mundial, fue reabierto en 1954 con la nueva denominación de “Museo cívico del primer y segundo Risorgimento”, para enlazar el Risorgimento con la Resistencia. En las décadas siguientes, la exposición sufrió varias vicisitudes con diferentes reordenamientos y periodos de cierre.

