La razón es sencilla: Lviv desde la Primera Guerra Mundial hasta los años 90 tuvo una sucesión turbulenta de conquistadores. Primero rusos, luego austríacos y después polacos, hasta llegar en 1991 a la tan ansiada independencia, juntamente con todo el Estado ucraniano. Este pasado tan vivo ciertamente le ha dado un aspecto internacional, a partir de los distintos estilos arquitectónicos que Lviv ofrece. Su carácter cosmopolita está, además, reforzado por el gran número de ciudades con las que ha establecido hermanamientos: Corning (Estados Unidos), Whitstable (Reino Unido), Winnipeg (Canadá), Banja Luka (Bosnia y Herzegovina) y otras ciudades más cercanas.
Al llegar a Lviv no se puede evitar una visita a la Ciudad Vieja, ubicada al este del centro moderno. Allí se puede admirar lo que una vez fue el núcleo de Lviv, es decir, la plaza Rynok con su fantástico mix de estilos arquitectónicos: el ayuntamiento central data del siglo XIX mientras que los edificios circundantes datan del siglo XVI, con influencia del arte barroco y del renacentista. También está presente el estilo gótico con la Catedral Católica Romana, situada al suroeste de la plaza, en cuya Capilla Boyim se encuentran las más fascinantes esculturas en piedra de Lviv.
Más al oeste hay barrios de estilo neoclásico, ecléctico y moderno surgidos en los siglos XIX y XX. Y no termina aquí: la ciudad, de hecho, también está adornada con Art Déco, Art Nouveau y la Secesión de Viena. ¿Se puede entonces definir a Lviv como una ciudad-museo? Sin duda, si se piensa además que la ciudad ucraniana alberga varias pinacotecas, como el museo de arte ucraniano, el museo nacional, el museo de historia, el museo farmacéutico y el museo de Arquitectura y Vida Popular (a unos 2 kilómetros al este de la Ciudad Vieja).
La ciudad de Lviv está, además, salpicada aquí y allá con muchas esculturas dedicadas a personalidades importantes, tanto ucranianas como internacionales. Una vez terminado el tour por las bellezas arquitectónicas de la ciudad, se recomienda relajar mente y cuerpo en el encantador Teatro de Ópera y Ballet.
En 2012 Lviv fue sede de algunos encuentros del Campeonato Europeo de fútbol.

