La tipología más común de alojamiento en Irlanda es el bed&breakfast. Los b&b están realmente dispersos por todas partes, incluso en los pueblos más pequeños y remotos.
Los puntos fuertes de este tipo de alojamiento son la cálida hospitalidad y los abundantes desayunos irlandeses. En las principales ciudades, además, es posible pernoctar en albergues; esta opción, particularmente económica y muy solicitada, debe reservarse con anticipación, y permite elegir también habitaciones individuales con baño, a precios siempre competitivos.
Para quienes desean contacto con la naturaleza y con el tejido social más genuino, especialmente en las zonas rurales, aquí están las farmhouses y las country houses.
Para quienes prefieren lugares con ambiente, en Irlanda hay muchas guesthouses que incluyen también castillos donde poder pernoctar, así como residencias georgianas y casas victorianas.

