Hay un nuevo monumento de Lisboa para anotar en la programación de un tour por la ciudad: un mirador que ofrece una vista espectacular de la zona circundante. Se trata del Arco da Rua Augusta, totalmente restaurado y finalmente abierto al público, listo para ser visitado y para regalar panoramas dignos de recordar.
El Arco da Rua Augusta se eleva a 11 metros de altura, permitiendo así ampliar la mirada sobre el Terreiro do Paço, el barrio de Baixa, la Catedral Sé, el Castillo de São Jorge y el río Tajo.
Seis columnas sostienen la estructura que simboliza una puerta al mar, adornada por nueve estatuas con varios significados.
En el nivel más bajo de este imponente monumento están las esculturas realizadas por Vítor Bastos: al este Vasco da Gama y Viriato; al oeste el Marqués de Pombal y el santo militar Nuno Álvares Pereira. También se pueden ver otras dos figuras que representan los ríos Tajo y Duero.
Más arriba, están otras obras: el escultor Célestin Anatole Calmels realizó aquí las estatuas que simbolizan el Valor y el Genio, coronados por la Gloria.
Finalmente, a los pies de este grupo alegórico, es posible leer una frase en latín: “Virtutibus maiorum ut sit omnibus Documento P (ecunia) P (ublica) D (icatum)…“.

El Arco da Rua Augusta está situado en el lado norte de la Praça do Comércio, en la Rua Augusta. La subida a la cima es posible gracias a un ascensor, cuyo acceso se encuentra en Rua Augusta.
El billete de entrada cuesta 2,50 euros por persona, por lo que es bastante accesible, y los niños menores de 5 años no pagan nada. El Arco da Rua Augusta en Lisboa está abierto todos los días de 9:00 a 19:00 horas.

