¿Estás planeando una escapada romántica a la ciudad más bella del mundo? Aquí tienes una selección de actividades únicas que puedes disfrutar en los lugares más icónicos de Roma. Pasear por los senderos de Villa Borghese, cenar a la luz de las velas frente al Coliseo o asistir a un ballet son solo algunos ejemplos del amplio abanico de opciones ideales para regalar en San Valentín.
1 Cena en un rooftop con vistas a los monumentos de Roma
En Roma es fácil encontrar ambientes románticos con excelente gastronomía, cócteles deliciosos y, sobre todo, vistas inolvidables. Las terrazas de algunos de los hoteles más exclusivos de la ciudad cuentan con restaurantes y bares elegantes. Destacan especialmente los alojamientos cercanos a Villa Borghese o la Cúpula de San Pedro, desde donde podrás admirar el Vaticano, o los hoteles de lujo con vistas directas al Coliseo.

2 Paseo al atardecer por Trastevere
Roma está llena de barrios con callejuelas donde pasear de la mano resulta encantador. Trastevere, al oeste del Tíber, es un laberinto de calles empedradas donde se respira verdadera autenticidad. Para descubrir sus rincones más especiales, cruza el Ponte Sisto desde Campo de’ Fiori. El ambiente se vuelve aún más romántico entre edificios renacentistas repletos de bares y cafeterías. Cada calle desemboca en una plaza única, como la de Santa María en Trastevere, embellecida por su basílica.

3 Asistir a un espectáculo en el Teatro dell’Opera
Dedicado a la danza y la ópera, el Teatro dell’Opera di Roma también acoge conciertos de música contemporánea. Sea cual sea el evento, la excelente acústica, la decoración elegante, los estucos dorados, frescos renacentistas y el gran candelabro convierten este teatro en uno de los más bellos de Italia. La atmósfera íntima, gracias a sus dimensiones reducidas, lo hace aún más romántico y especial para un regalo de San Valentín.

4 Un crucero por el Tíber
Para disfrutar de Roma desde un punto de vista insólito, puedes reservar un recorrido en barco por el Tíber. Así contemplarás los puentes históricos de la ciudad, incluido el Ponte Sisto, y las aves que anidan en las orillas del río. ¿Un consejo? Reserva tu crucero al atardecer, cuando el espectáculo del skyline y la cúpula de San Pedro se vuelve aún más mágico recortado en el horizonte.

5 Una noche en el Ice Club
Aquí el hielo no solo está en los cócteles: forma parte del mobiliario, desde bancos hasta figuras decorativas, todo esculpido en hielo. Abrígate con las mantas y chaquetas proporcionadas y sumérgete en esta experiencia de frío polar. En el bar puedes elegir entre los cócteles propuestos o crear el tuyo propio con los ingredientes disponibles.


